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Probando la nueva carta de: La Trastienda

Hace unos días visitamos La Trastienda, un restaurante que abrió sus puertas a fines del año pasado en el malecón de Bordemar. Hace poco lanzó su nueva carta, así que fuimos a probarla.  La propuesta es de comida criolla-fusión. El local es espacioso y muy fresco, perfecto para ir a almorzar con la familia en el día, comer un postre por la tarde mirando el sunset o incluso para ir a tomar unos cócteles con tus amigos y comenzar la noche. Para los fiesteros, el restaurante cuenta con un bar llamada Awua, el cual se ha puesto bastante de moda también.

Al llegar, elegimos una mesa de la terraza del segundo piso para aprovechar la vista y justo ese día la suerte estuvo de nuestro lado y salió el sol. Un muy buen comienzo.

Empezamos la visita con unos cócteles a base de gin y pisco. El de gin es el “Old green” y tiene Gin Tanqueray, licor de manzana, limón, manzana, syrup de hierba luisa y aire de limón. El otro es el “Trastienda punch” y está hecho a base Pisco Intipalka Quebranta, maracuyá, mango, zumo de piña y syrup de eucalipto.  Los compañeros perfectos para nuestro almuerzo.

Queríamos comenzar con algo fresco, así que pedimos un Tartare de Salmón, este consta de palta, alcaparras marinadas con oliva, limón y miel y viene acompañado con cracker de parmesano. El sabor era agridulce, con bastante limón como nos gusta. El sabor a queso de las galletitas le daba el equilibrio de sabores perfecto al plato.

 

Luego, decidimos probar uno de los nuevos piqueos y como somos fans de los mariscos, pedimos la Parrilla de Mariscos. Este sabroso piqueo, trae langostinos jumbo, calamares, pulpo, conchas de abanico y camarones; todos a la parrilla acompañados mayonesa anticuchera, agua de mono y tártara. Las conchitas a la parmesana tenían full queso, el pulpo estaba suavecito y súper sabroso, y los langostinos tenían un empanizado crocantito. Una fiesta de sabores que repetiríamos sin duda. El plato estrella de la visita. Lo recomendamos sobre todo si se va en grupo como un piqueo mientras se esperan los fondos.

Durante la visita, tuvimos la oportunidad de conocer a Victor Flores, chef del restaurante. Él nos contó un poco de la nueva carta y de la preparación de cada plato. Algo que nos llamó la atención, fue cuando nos mencionó que los insumos marinos se consiguen día a día. No tienen nada congelado, siempre prefieren insumos frescos ya que así los platos quedan mucho mejor.

Tomando en cuenta la recomendación de  Victor, pedimos el Ceviche clásico. La presentación de este plato es bastante interesante. Cuando lo traían, notamos  que estaba rodeado de una especie de humo. En realidad se trataba de hielo seco, que se coloca como decoración alrededor del plato. Tal y como nos contó Victor, el pescado se sentía súper fresco. El picante era medio, pero si se quiere se puede pedir con más o menos picante.

 

Al terminar este plato hicimos una pausa, ya que nos permitieron entrar y conocer la cocina del restaurante. Allí pudimos sentir la adrenalina pura que día a día viven los chefs. Si quieren ver el video, pueden hacer click aquí.

Al regresar a nuestra mesa, no pudimos resistirnos y continuamos con un primo del ceviche. Pedimos un Tiradito de lenguado clásico con crema de ají amarillo. Venía acompañado con pedacitos de camote y choclitos.

Para cerrar con los fondos, pedimos un filete de salmón saltado al wok con pacchoy, portobellos, pimientos, zapallo italiano y cebolla china acompañados de chaufa banco y cashews tostados. El salmón estaba jugoso y muy suave. El plato es grande, puede ser compartido sin problemas.

Ya estábamos llenas, pero como saben, nunca le decimos que no al postre. Pedimos un Cheesecake de naranja, con base de tres leches, acompañado de helado artesanal de chirimoya y naranja confitada. Además pedimos un  Flan Pye, hecho de queso con flan casero, fresas, salsa de frutos rojos y helado artesanal de vainilla. No es común encontrar un cheesecake de naranja y éste estuvo fresco y acidito.  El helado se sentía natural y de pura fruta. De verdad que la diferencia es notoria cuando se trata de un helado artesanal. El Flan Pye, lo recomendamos para los que son más de sabores dulces y que gustan de texturas más esponjosas.

¡Salimos felices! estuvimos en el spot perfecto para relajarnos un poco y volver recargadas al trabajo. La atención fue buenísima. Todos fueron muy amables, tanto los mozos como los chicos de la cocina que nos abrieron las puertas para conocer un poco más a fondo sobre el funcionamiento del restaurante.

Conozcan la carta aquí

¿Les gustó? Pueden reservar en La Trastienda aquí

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